Existe una confusión muy común respecto a cómo el INEGI mide la lectura en México a través del MOLEC (Módulo sobre Lectura). A continuación, se aclara exactamente cómo funciona su criterio y si es correcto o no comparado con el resto del mundo.
1. El mito vs. La realidad del criterio del INEGI Es un mito que el INEGI “esconda” o “no considere” a las personas que saben leer pero no abrieron un solo libro en el año. El INEGI sí las toma en cuenta y las registra. El MOLEC aplica su encuesta a la población alfabeta (personas que saben leer y escribir) de 12 años o más. Al procesar los datos, divide las respuestas en métricas muy claras:
Población lectora general: Personas que leyeron cualquier material en el último año (libros, revistas, periódicos, historietas o páginas web/blogs).
Población no lectora: Personas que, sabiendo leer, declaran no haber leído absolutamente nada de lo anterior. El INEGI reporta este porcentaje de forma abierta (suele rondar el 15-20% de la población alfabeta, dependiendo del año).
Promedio de libros leídos: Aquí es donde nace el malentendido. Cuando el INEGI calcula, por ejemplo, que en México se leen 3.8 libros al año por persona, esa cifra se obtiene dividiendo el total de libros reportados exclusivamente entre la población que declaró haber leído al menos un libro o parte de uno.
¿Es estadísticamente correcto este criterio? Sí, es metodológicamente correcto, siempre y cuando se especifique. En estadística, esto se llama acotar la “población objetivo”. Si el INEGI metiera en esa división a los millones de personas que no leen libros, el promedio nacional bajaría drásticamente (quizás a menos de 1 libro por habitante), lo cual ocultaría el comportamiento real de quienes sí tienen el hábito.
Para solucionar esto, el instituto publica ambos datos por separado: el porcentaje de gente que sí lee libros y cuántos libros devoran esas personas al año.
2. ¿Cómo se mide en otros países? El criterio de separar a los “lectores de libros” del resto de la población alfabeta es el estándar internacional. No es un invento de México para maquillar las cifras. Organismos de prestigio mundial miren la lectura exactamente igual:
Estados Unidos (Pew Research Center) Cuando el Pew Research publica que los estadounidenses leen un promedio de 12 libros al año, hace exactamente lo mismo: calcula la “mediana” y el “promedio” únicamente basándose en los adultos que respondieron haber leído al menos un libro en los últimos 12 meses. Al mismo tiempo, reportan por separado que cerca del 20-25% de su población no leyó ningún libro en el año.
España (Federación de Gremios de Editores / Barómetro de Lectura) En España dividen a la población de forma muy estricta:
Lectores frecuentes y ocasionales: (Gente que lee libros al menos una vez al trimestre).
No lectores de libros: Personas que afirman no leer nunca o casi nunca. Sus promedios de compra y lectura de libros se segmentan para entender cuánto gasta y cuánto lee el sector de la población que realmente consume literatura.
La tendencia global: Medir “Soportes”, no solo libros Tanto la UNESCO como la OCDE sugieren que en pleno siglo XXI es un error metodológico medir el hábito lector midiendo solo libros de papel. Por ello, las encuestas modernas de casi todos los países (incluido el formato actual del MOLEC del INEGI) incluyen lectura digital, blogs, artículos y prensa.